Psicología del Socorrista

psicologia del socorrista

La labor del socorrista consiste básicamente en realizar tareas de prevención (vigilancia y control de las actividades de los usuarios) e intervención (primeros auxilios y salvamento acuático).

Para ello, el socorrista debe tener: una buena condición física, conocimientos sobre las técnicas a aplicar en cada situación, una serie de habilidades psicológicas (de comunicación, autocontrol de impulsos, asertividad, escucha activa,…), un comportamiento rápido y eficaz y actitud de ayuda desinteresada.

Dentro de las tareas de prevención, la vigilancia es la labor a la que más tiempo dedica el socorrista, debiendo permanecer atento a cualquier eventualidad que pueda requerir su intervención, en contextos ruidosos, cambiantes y altamente húmedos o calurosos.

Las habilidades psicológicas que tenga el socorrista le va ayudar a mantener su nivel de atención en la zona de baño y afrontar el estrés y desgaste psíquico al estar expuesto a tantas horas de vigilancia.

En ocasiones, el socorrista se va ver expuesto a situaciones muy estresantes, por lo que es necesario que  utilice técnicas de autocontrol del estrés, para que pueda desarrollar su trabajo adecuadamente.

Tener unas buenas habilidades comunicativas y saberlas emplear en el momento idóneo, es una de las herramientas necesarias para el socorrista, tanto en tareas de prevención como intervención.

Mediante la comunicación, el socorrista controla las actividades de los usuarios informándoles sobre las reglas que deben seguir, recomendaciones sobre estilos de conducta a seguir,…

En tareas de intervención, el socorrista atiende a los accidentados, familiares y terceras personas, que se encuentren en un estado de estrés, en el cual las palabras del socorrista pueden resultar de gran apoyo.

Apoyo que va ser útil tanto para el éxito de su intervención como para aliviar el impacto psicológico que han sufrido las personas afectadas.

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