Problemas frecuentes que se encuentran los socorristas con el agua de su piscina

algas en pisicnas

Lucha contra las algas

Una coloración verdosa delata la presencia de algas a causa normalmente de una desinfección deficiente. Las algas pueden estar en suspensión o estar adheridas a superficies rugosas del vaso, y se alimentan de la luz solar y de sustancias nitrogenadas.

En lugares sombríos sobreviven en forma de esporas que crecen rápidamente a la luz del sol. Son sensibles a la temperatura y dan menos problemas en invierno. Una desinfección correcta es suficiente para impedir el desarrollo de algas, siempre que no existan “zonas muertas” en el vaso.

Si hubiese problemas de algas con mucha frecuencia, se podría hacer una supercloración localizada en los puntos problemáticos y en ausencia de bañistas.  Delante de un crecimiento repentino de algas, se deberá cerrar la piscina y hacer un tratamiento de choque o vaciar el vaso. Antes de la reapertura se deberá controlar el pH y la concentración de desinfectante.

Hay que tener presente  que la formación de algas causa superficies resbaladizas. Cuanto más tiempo se tarde en tratarlas, más difícil será eliminarlas. Lo ideal es intentar mantener los niveles adecuados de cloro  para mantener limpia de algas el agua.

Enturbiamiento

La causa principal son los sólidos en suspensión, posiblemente como consecuencia de un pH alto o de una filtración pobre.

El tratamiento adecuado en estos casos es intentar ajustar el pH entre 7,2 y 7,6, y utilizar un producto llamado Floculante (Sulfato de aluminio) para hacer decantar los sólidos en suspensión (que caigan al fondo) y luego retirarlos con aspirador de fondo.

Manchas en las paredes

Normalmente causadas por la corrosión de metales (cobre, hierro y manganeso) debido a un pH bajo.
Podemos solucionarlo ajustando el pH entre 7,2 y 7,6.

Olores desagradables

Son causados generalmente por el exceso de cloraminas.

Las cloraminas se forman cuando las moléculas de cloro libre se combinan con residuos orgánicos (por ejemplo, los procedentes de los bañistas o de las plantas que  rodean la piscina). El resultado es cloro combinado, totalmente ineficaz y con el característico olor a cloro. El cloro combinado convierte el agua en un entorno desagradable y causa irritación en los ojos y en la piel.

Su solución pasa por ajustar el pH entre 7,2 y 7,6 y hacer una renovación diaria del 5% del agua del vaso. También es muy importante para su solución evitar la aportación de materia orgánica a los vasos para no crear cloro residual combinado, que es la principal causa del mal olor.

Corrosión

 Los elementos que aceleran la corrosión son;

  • Un pH bajo.
  • Los oxidantes disueltos en el agua.
  • Las altas temperaturas.
  • Velocidades de filtración elevadas.

La solución pasa por mantener el agua químicamente equilibrada.

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